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Aceite de cannabis con CBD para el cáncer

Aceite de cannabis con CBD para el cáncer

En muchas culturas, el cannabis ha sido utilizado como medicina natural durante siglos, especialmente en el este, donde ha sido empleado de forma intuitiva junto con otros tipos de medicinas herbarias. En Europa, en cambio, nuestras prácticas médicas se basan en la evidencia clínica (para comprobar la efectividad de los medicamentos), por esta razón el cannabis no se acepta como medicina, aunque la investigación todavía se encuentra en la etapa inicial.

Hoy en día, el hecho de mencionar cannabis y cáncer en una misma frase puede parecer algo controvertido. Aun así, la polémica no impide utilizar cannabis a pacientes con cáncer en el Reino Unido. Son la prueba viviente de que el aceite de cannabis aporta el alivio que necesitan los miles de personas que cada año reciben un diagnóstico de cáncer.

Desde un punto de vista ético, es indudablemente inaceptable dar falsas esperanzas sobre su pronóstico a pacientes con cáncer. Pero también creemos que estas personas deberían poder elegir el método de tratamiento que prefieran.

Este artículo está dedicado a aquellos que quieran saber más sobre el uso del aceite de cannabis con CBD para el cáncer. Para comprender mejor cómo el cannabis y el CBD podrían ayudar, es importante entender en primer lugar cómo se desarrolla el cáncer.

 

¿Qué es el cáncer?

Cáncer es el término genérico que engloba un conjunto de enfermedades producidas por anormalidades en las células del cuerpo. La enfermedad puede aparecer en personas de todas las edades y en cualquier parte del cuerpo, aunque existen algunos factores que pueden influenciar negativamente. Algunas de las causas del cáncer son: una mala alimentación, un estilo de vida muy sedentario, malos hábitos y factores hereditarios, entre otros.

La enfermedad, la causa y el pronóstico pueden variar mucho de un paciente a otro, pero, en general, el cáncer es provocado por anormalidades en el material genético de las células.

El material genético (nuestro ADN) es el responsable de la división y renovación de las células del cuerpo y tiene que asegurarse de que siempre haya suficientes células nuevas para mantener y defender las funciones vitales del cuerpo. Cuando nuestro ADN está dañado, deja de producir células sanas. El daño puede estar presente desde el nacimiento (debido a un defecto genético) o puede aparecer a lo largo de la vida debido a malos hábitos.

Al perder el material genético anormal el control de la producción celular, aumenta el riesgo de un crecimiento desinhibido de las células. Así es como se desarrollan los tumores. Cuando la división de las células normales es demasiado rápida y se crean masas relativamente inofensivas, el tumor es benigno; y cuando el ADN dañado provoca un crecimiento anormal de células que mutan, estas se convierten en tumores malignos y, por lo tanto, en cáncer.

 

¿Cómo puede ayudar el cannabis?

Así como el pronóstico, el tratamiento y el tipo de cáncer varían, los beneficios potenciales del cannabis también pueden ser distintos en cada caso.

El aceite de cannabis con CBD puede actuar en cada paciente en particular de varias maneras. Esto lo han confirmado tanto investigadores del cáncer como experiencias de pacientes que durante décadas han combatido la enfermedad con cannabis. Estas pruebas demuestran que el aceite de cannabis actúa positivamente en pacientes con cáncer en distintas etapas de su progresión, incluyendo:

  1. Cuidados paliativos (tratamiento sintomático)
  2. Tratamientos complementarios
  3. Lucha contra el tumor y prevención

 

1. El cannabis para cuidados paliativos

El tratamiento del cáncer es para muchos pacientes mucho más agotador que la propia enfermedad. Aunque existen muchas opciones, los tratamientos más comunes son la radiación, la quimioterapia y las intervenciones quirúrgicas. Estos métodos con frecuencia causan toda una serie de efectos adversos desagradables, por ejemplo:

  • Náuseas y/o vómitos
  • Dolores
  • Pérdida de peso
  • Heridas, edemas o infecciones
  • Falta de apetito
  • Insomnio y otros problemas de sueño
  • Ansiedad
  • Depresión

Desde 1975, los investigadores han prestado mucha atención a la acción de los cannabinoides en las células cancerosas. Como los cannabinoides han sido principalmente estudiados en el área de los cuidados paliativos, la ciencia se ha centrado en aliviar los síntomas del cáncer y los efectos secundarios de los tratamientos.

Los estudios muestran que el aceite de cannabis con CBD alivia eficazmente los síntomas de la enfermedad, pero los pacientes también pueden tomarlo para:

El aceite de cannabis con CBD puede ayudar a reducir muchos de los efectos secundarios de los tratamientos que reciben los pacientes con cáncer, así como los síntomas de la enfermedad. Esto contribuye a mejorar tanto su calidad de vida como su motivación y esperanza en la lucha contra su enfermedad. Pero, en realidad, el cannabis puede hacer mucho más que esto. La ciencia ha dado con resultados mucho más interesantes al administrar CBD a pacientes con cáncer durante su tratamiento.

2. Cannabis como opción de tratamiento complementaria

En los últimos años, la investigación sobre la combinación de tratamientos convencionales contra el cáncer y aceite de cannabis con CBD ha ido ganando terreno, y el uso médico del cannabis está recibiendo poco a poco la aceptación de médicos y expertos. Los estudios se centran sobre todo en cannabinoides sintéticos o aislados, es decir, copias o compuestos individuales extraídos de las sustancias activas de la planta de cannabis. Los resultados son muy prometedores.

Los cannabinoides mejor y más investigados son el tetrahidrocannabinol (THC) y el cannabidiol (CBD). Ambos han demostrado tener efectos positivos en las náuseas, el dolor, el apetito y las inflamaciones, y todavía se sigue investigando. Estudios preliminares también han mostrado que el CBD podría potenciar la eficacia de la quimioterapia y así aumentar la eficiencia de los tratamientos convencionales contra el cáncer.

Recientemente, se ha descubierto en estudios con animales que el CBD ayuda a reducir las tasas de supervivencia de las células cancerosas activando la respuesta innata del cuerpo contra los tumores. De hecho, el cuerpo es capaz de frenar la propagación de células cancerosas, pero un desequilibrio en los niveles de enzimas puede limitar esta capacidad. El CBD ayuda al cuerpo a recuperar este equilibrio natural y, por lo tanto, a limitar la propagación del cáncer. Por ejemplo, se ha demostrado que el CBD puede contener las reacciones del cuerpo responsables de las metástasis del cáncer de mama y de pulmón.

Concretamente, el CBD puede reducir la función inmunitaria que transporta las células a través del cuerpo. El objetivo del transporte de las células es proteger al cuerpo de infecciones, pero cuando nuestro ADN produce células anormales, el sistema inmunitario es incapaz de proseguir con sus funciones de forma normal; se estresa porque no puede reparar o eliminar las células cancerosas por sí mismo. La acción del CBD es en este sentido especialmente valiosa, ya que al reducir la migración celular impide que las células cancerosas se expandan. Y, al mismo tiempo, el aceite de CBD reduce las inflamaciones que causa el ambiente ácido (niveles bajos de pH) en el que las células cancerosas prosperan.

Por lo tanto, el CBD tiene el potencial de regular y reprimir el sistema inmunitario. La acción de la quimioterapia es bastante similar, ya que también contiene al sistema inmunitario poniéndolo en pausa y eliminando las células que la función inmunitaria dañada ya no puede suprimir por sí misma. Así que el CBD ayuda al cuerpo a activar sus propias habilidades para luchar contra el cáncer. Por ello, la diferencia más importante entre la quimioterapia y el CBD tal vez sea que el CBD causa muchos menos efectos secundarios.

Por desgracia para pacientes con cáncer en ciertos países, la ciencia todavía no ha podido identificar con exactitud porqué el CBD actúa de este modo sobre las células cancerosas y el crecimiento de tumores. Según una de las teorías, el CBD estimula la producción de especies reactivas del oxígeno (ERO), que son puro veneno para las células cancerosas y contribuyen en su eliminación. Otra teoría sugiere que el CBD junto con otros cannabinoides previene la degradación de la anandamida, un cannabinoide capaz de reducir el crecimiento de los tumores.

 

El sistema endocannabinoide y el cáncer

Los endocannabinoides son como los cannabinoides de la planta del cannabis, pero producidos por nuestro propio cuerpo. A los cannabinoides de las plantas también se les llama fitocannabinoides; fito es de origen griego y se refiere a “planta”, del mismo modo que el prefijo endo en griego significa “dentro”.

Todo el sistema del cuerpo encargado de la producción de endocannabinoides, que también incluye al sistema inmunitario y al sistema nervioso central, se conoce como sistema endocannabinoide. Está formado por un conjunto de receptores repartidos por todo el cuerpo que se encargan de recibir los cannabinoides, tanto los procedentes de plantas, los producidos por el propio cuerpo como los sintéticos.

El sistema endocannabinoide utiliza los cannabinoides para regular la reacción del cuerpo frente a enfermedades. Muy probablemente esta sea la razón por la que se han observado altos niveles de endocannabinoides y receptores de cannabinoides hiperactivos en pacientes con varios tipos de cáncer, sobre todo en tipos de cáncer agresivos. Esto indica que los endocannabinoides podrían ser utilizados por el cuerpo para destruir el cáncer.

Si los endocannabinoides no son capaces de frenar el crecimiento y la propagación de las células cancerosas, significa que existe un desequilibrio en el cuerpo y, como consecuencia, el sistema inmunitario se vuelve hiperactivo. Se cree que esto también debe estar estrechamente relacionado con la aparición de cáncer, debido a los ácidos que produce la respuesta inflamatoria del sistema inmunitario. Intentando protegerse, el cuerpo termina empeorando las cosas.

Los estudios confirman que el aceite de cannabis con CBD actúa eficazmente como antiinflamatorio, inmunoregulador e inmunosupresor, es decir, que los cannabinoides podrían realmente ayudar a recrear un equilibrio sano y natural en el cuerpo. Por lo tanto, el aceite de CBD podría ayudar al sistema endocannabinoide en la lucha contra el cáncer. Tanto los cannabinoides sintéticos como los procedentes de plantas activan el sistema endocannabinoide y han demostrado en varios estudios que reducen la propagación de las células cancerosas previniendo la angiogénesis tumoral (cuando los tumores crean sus propios vasos sanguíneos “enraizándose” para seguir creciendo) y frenando las metástasis.

Científicos también han encontrado en los tumores malignos una enzima que elimina los endocannabinoides, lo que indica que a las células cancerosas no les gustan los endocannabinoides. Al reducir los niveles de esta enzima, se ralentizó el crecimiento de los tumores.

Desafortunadamente, no todos los tipos de cáncer responden igual de bien a los endocannabinoides. Una razón podría ser que los tipos de cáncer que se originan en tejidos con receptores endocannabinoides poco activos son menos susceptibles a los efectos del CBD contra el cáncer.

 

3. Las propiedades de los cannabinoides contra el cáncer

En el ámbito de la medicina, los científicos prefieren utilizar cannabinoides sintéticos en sus estudios. Estos no provienen de las plantas ni son producidos por nuestros cuerpos, sino que se consiguen en los laboratorios. Esta elección se debe a que los cannabinoides sintéticos son más fáciles de copiar, lo cual responde a una regla de oro en la investigación médica: la reproducibilidad. Los cannabinoides aislados (derivados de las plantas y procesados en el laboratorio) también son más fáciles de estudiar, ya que facilitan el proceso de descarte (identificar qué cannabinoide tiene ciertas propiedades).

En muchos de los estudios científicos que utilizan cannabinoides sintéticos o aislados se han observado interesantes resultados sobre los efectos contra el cáncer de estas sustancias. En estudios con animales se administraron durante un período de tiempo pequeñas dosis de THC aislado a ratas y ratones y los resultados mostraron una reducción de la neoplasia (el crecimiento de tumores asociado con inflamaciones crónicas), así como efectos preventivos contra el desarrollo del cáncer. Un estudio similar realizado en la Universidad de Harvard mostró que gracias a pequeñas dosis de THC se redujo a la mitad el crecimiento de tumores en los pulmones de ratones y disminuyeron significativamente las metástasis.

En otro estudio se investigaron los efectos del THC al inyectarlo directamente en los tumores malignos. El crecimiento desinhibido de los tumores mostró signos de remisión, lo que respalda la teoría de que el THC puede eliminar células cancerosas. Por desgracia, estos estudios experimentales solo se ofrecen a pacientes con cáncer terminal porque en el ámbito médico todavía hay dudas sobre el uso de este cannabinoide potencialmente psicoactivo, aunque los pacientes que participaron en el estudio no experimentaron efectos adversos ni psicotrópicos.

La mayoría de las investigaciones médicas se centran en el THC porque es el primer cannabinoide que la ciencia ha identificado y aislado. También es uno de los pocos cannabinoides de los que realmente se sabe sobre su metabolización en el cuerpo y sus efectos contra el cáncer.

El THC activa los receptores CB2 en el sistema endocannabinoide de forma directa y por esta razón los investigadores sugieren que también causa la muerte directa de las células cancerosas. Esta teoría se basa en el descubrimiento de que algunos tipos de células cancerosas tienen receptores CB2. Por lo tanto, el THC potencialmente podría unirse a las células enfermas, acabar con las inflamaciones que las mantienen vivas y así matarlas. En realidad, esto no es nada nuevo; los científicos ya lo descubrieron en 1998.

Aun así, en los trabajos científicos en los que se utilizan cannabinoides aislados o sintéticos rara vez se consiguen los mismos convincentes resultados como en los que utilizan extractos naturales del cannabis. El CBD aislado sigue teniendo efectos antiinflamatorios, antieméticos y analgésicos, pero no con la misma potencia que los extractos completos de la planta.

Conocido como el “efecto séquito”, el equilibrio entre los distintos cannabinoides y los muchos otros compuestos naturalmente presentes en la planta de cannabis (como terpenos y flavonoides) contribuyen significativamente en la acción farmacológica de los cannabinoides. Al contrario que los cannabinoides aislados y sintéticos, los productos basados en el cannabis actúan en sinergia con los endocannabinoides y los fitocannabinoides para inducir la muerte de las células enfermas y mantener a las células sanas intactas. Los cannabinoides naturales también pueden iniciar la muerte selectiva de células en las membranas eliminando solamente la parte defectuosa de las células (también llamada autofagia). La sinergia entre cannabinoides ha demostrado tener efectos positivos en el cáncer de mama y próstata, así como en el cáncer de pulmón, hígado, cervical y tiroides.

Debido a estos resultados tan revolucionarios, los investigadores del cannabis comienzan a aceptar que la sinergia entre fitocannabinoides no puede ser reproducida en una versión sintética y que es precisamente esta correlación la que hace del cannabis una opción válida contra el cáncer. Así que, al aislar cannabinoides (o al reemplazarlos completamente por sintéticos) con la esperanza de dar con sus propiedades contra el cáncer, se pierde el efecto sinérgico que justamente se necesita.

 

El tratamiento contra el cáncer del futuro

Todavía es muy pronto para decir si los cannabinoides podrían ser el futuro tratamiento contra el cáncer. Para validar esta afirmación se necesitan más investigaciones, pruebas y ensayos médicos. Aun así, los investigadores ya han confirmado los efectos contra el cáncer de los cannabinoides.

A día de hoy no se sabe con certeza si la razón por la que el cannabis podría ser una opción de tratamiento del cáncer reside principalmente en los efectos antiinflamatorios del CBD, en las propiedades contra las células cancerosas del THC o en la compleja sinergia entre los muchos cannabinoides presentes en la planta. La investigación todavía se encuentra en una etapa preliminar y se requieren más estudios y experiencia para confirmar si el cannabis elimina el cáncer.

De modo que solo existe una manera de saber si el cannabis para tratar el cáncer funciona en tu caso: tienes que probarlo tú mismo. Esta es una decisión importante y que, por lo tanto, no deberías tomar tú solo. Por eso recomendamos que antes de comenzar a tomar aceite de CBD para tratar el cáncer hables con tu familia, tus amigos y tu médico.