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Cannabis y diabetes: mantener la glucemia bajo control con aceite de CBD

Cannabis y diabetes: mantener la glucemia bajo control con aceite de CBD

Nuestro estilo de vida, y por lo tanto también nuestra forma de cuidarnos, se ha visto cada vez más afectado por el ritmo acelerado de la sociedad moderna. La mayoría tiende a elegir el camino más fácil para manejar la vida diaria lo mejor posible: comida para llevar, falta de ejercicio, poco tiempo en la naturaleza y mucho tiempo frente a una pantalla son solo algunas razones por las que han aumentado los problemas de salud relacionados con el estilo de vida.

La diabetes tipo 2 es una de estas enfermedades que podría haberse prevenido. Actualmente, más de 3,6 millones de británicos la padecen, lo que significa que más del 5 % de la población británica toma medicamentos para controlar los niveles de azúcar en sangre, algo que, bajo circunstancias normales, el cuerpo es capaz de hacer por sí mismo.

Este artículo trata sobre qué es la diabetes, cuáles son los factores de riesgo para desarrollar esta enfermedad y cómo el CBD puede ayudar a prevenirla y controlarla.

 

Diabetes: tipo 1 y tipo 2

Para obtener energía útil de los carbohidratos que comemos, el cuerpo los descompone y transforma en glucosa. Estas moléculas de azúcar son absorbidas por nuestras células a través de la insulina, una hormona peptídica que las transporta.

El cuerpo regula el almacenamiento de energía produciendo insulina para equilibrar los niveles de azúcar en la sangre (la glucemia). Si el cuerpo está estresado, nuestro páncreas (encargado de producir insulina) y nuestro sistema endocrino se desestabilizan, lo que a largo plazo puede causar un desequilibrio entre los niveles de azúcar y la insulina en nuestra sangre. Y este desequilibrio puede causar diabetes.

La diabetes aparece cuando el cuerpo deja de producir suficiente insulina para mantener los niveles de azúcar correctos. Existen dos tipos: el tipo 1 suele aparecer principalmente en niños y jóvenes adultos y ha sido diagnosticado aproximadamente en un 10 % de diabéticos; el tipo 2 aparece generalmente en adultos mayores y lo sufre un 80 %.

La diferencia entre ambos tipos de diabetes es que el tipo 1 es una enfermedad autoinmune en la que el cuerpo comienza inexplicablemente a atacar su propia producción de insulina, mientras que en el tipo 2 se trata de una resistencia a la insulina provocada por la progresiva pérdida de la capacidad de producir y recibir suficientes cantidades de insulina. Los síntomas de la diabetes son distintos en cada tipo y también varían de una persona a otra. Con frecuencia los síntomas incluyen sed y hambre excesiva, micción frecuente, cambios de peso, fatiga, náuseas inexplicables y/o curación lenta de cortes y heridas.

Las causas de la diabetes también pueden variar. Si se trata de una enfermedad autoinmune como en el tipo 1, la causa es difícil de identificar, aunque posibles desencadenantes pueden ser la genética, infecciones o una exposición a sustancias químicas en la comida. Otros factores de riesgo que pueden aumentar las probabilidades de desarrollar diabetes, especialmente del tipo 2, son la obesidad, la edad, la alimentación y el estilo de vida (como la falta de actividad física).

Debido a la numerosa, y a veces difusa, variedad de síntomas, causas y tipos de diabetes (incluyendo otros casos raros), solo puede diagnosticarse a través de una prueba médica. Aun así, hay ciertos aspectos que pueden tenerse en cuenta para prevenir su desarrollo, incluso siendo propenso a padecerla.

 

Tratamiento y prevención

Existen distintos métodos de tratamiento. Los diabéticos con tipo 1 con frecuencia necesitan inyecciones diarias de insulina para regular el equilibrio del sistema endocrino. Para la diabetes tipo 2 no suele ser necesario el uso de medicamentos, sino que el tratamiento se focaliza en la alimentación, el ejercicio y el control diario de los niveles de azúcar en la sangre.

Por lo tanto, la diabetes tipo 2 es más fácil de prevenir y retrasar que la de tipo 1. Algunas de las formas de prevención de la diabetes tipo 2 son:

Comprueba tus probabilidades de desarrollar diabetes tipo 2

Otra opción preventiva sugerida por la investigación actual es el uso de CBD, ya que puede ayudar a reequilibrar el sistema endocrino. Veamos, pues, cómo actúa el aceite de CBD en la diabetes.

 

Aceite de CBD y diabetes

En la diabetes tipo 1, los efectos antiinflamatorios y antioxidantes del CBD contribuyen a reducir la severidad de las reacciones autoinmunes del cuerpo. Una de estas reacciones puede ser la inflamación del páncreas, donde una respuesta autoinmune hiperactiva hace que el cuerpo se ataque a sí mismo y elimine su propia insulina. Este defecto del sistema endocrino puede afectar el funcionamiento de muchos órganos y el equilibrio interno del cuerpo.

Al reducir las inflamaciones, el CBD puede ayudar al cuerpo a proteger su propia producción de insulina evitando así los posibles daños. Los resultados obtenidos de un estudio con ratones muestran que la incidencia de diabetes tipo 1 en los animales se redujo al administrarles CBD. El CBD podría tener el potencial de prevenir esta enfermedad, aunque todavía se requiere más investigación para confirmar esta teoría.

Según la investigación, el 60-70 % de diabéticos han sufrido algún tipo de daño en su sistema nervioso, lo que confirma una vez más la existencia de una fuerte conexión entre un sistema endocannabinoide (SEC) desequilibrado y la diabetes. Esto se debe a la estrecha relación que existe entre el SEC y el sistema nervioso central, dado que el SEC ayuda a regular y mantener la respuesta defensiva del cuerpo ante amenazas internas (como trastornos autoinmunes) y externas (virus y bacterias). Así que cuando el SEC está desequilibrado debido a una mala alimentación o a la falta de actividad física, también nuestro sistema nervioso se ve afectado negativamente. El aceite de CBD es un suplemento natural con muchas propiedades beneficiosas que ayuda a reequilibrar estos sistemas internos.

El 70 % de diabéticos con daños en el sistema nervioso debido a la enfermedad también experimentan con frecuencia dolores neuropáticos. Por sus efectos analgésicos, el aceite de CBD puede aliviar los dolores, así como reducir las inflamaciones, las cuales aumentan la intensidad y frecuencia del dolor. Algunos estudios han mostrado que el CBD incluso podría reducir la probabilidad de desarrollar dolores neuropáticos protegiendo al sistema nervioso de posibles daños.

El importante papel que juega el sistema endocannabinoide en el desarrollo y la prevención de la diabetes también lo evidencia el efecto que tiene el SEC en nuestro metabolismo.

 

CBD y peso corporal: prevenir la diabetes tipo 2

Si bien la diabetes tipo 2 no está inherentemente relacionada con el sobrepeso, las personas con kilos extra tienen mayor riesgo de desarrollar diabetes, particularmente si estos se acumulan en el área abdominal. El sobrepeso y la obesidad causan inflamaciones en el cuerpo, por lo que el cuerpo se vuelve más sensible a la insulina, y en el abdomen es donde se encuentran la mayoría de nuestros órganos, incluidos los intestinos.

Nuestros intestinos son la base de nuestra salud. Si los microbios y las bacterias naturales en los intestinos están equilibrados y sanos, la probabilidad de sentirte sano y feliz será mayor. También nuestra salud mental está naturalmente ligada a nuestros intestinos: si tenemos molestias en el estómago, dolores abdominales u otros problemas físicos, nos sentimos molestos, y del mismo modo un desequilibrio de los microbios intestinales puede afectar directamente tu estado de ánimo.

Los intestinos están directamente conectados con nuestro cerebro, sistema hormonal y muchos otros órganos y sistemas del cuerpo. En las investigaciones incluso se ha descubierto que las bacterias intestinales envían los neurotransmisores que activan la producción de serotonina, dopamina y otros compuestos químicos relacionados con la sensación de bienestar. Así que, si hay un desequilibrio en nuestros intestinos, también lo habrá en nuestro estado de ánimo y nuestra salud general.

El 82 % de los diabéticos de tipo 2 tienen sobrepeso o son obesos. La acumulación de grasa extra estresa a los órganos del cuerpo, incluidos los intestinos y el páncreas, el órgano responsable de producir insulina.

Perder peso puede aliviar el nivel de estrés del cuerpo y así evitar empeorar la diabetes e incluso prevenir (o como mínimo retrasar) el desarrollo de la diabetes tipo 2 en caso de ser propenso a padecerla. Un peso saludable junto con una alimentación equilibrada y ejercicio físico regular contribuye a mejorar el estado de ánimo y la salud general del cuerpo, y además de una forma totalmente natural.

Para aquellas personas que tienen problemas para perder peso, el aceite de CBD o los extractos de la planta de cáñamo pueden ser una buena opción. Varios estudios han mostrado que tanto el CBD como otros cannabinoides no psicoactivos pueden reequilibrar el sistema endocannabinoide, lo que contribuye a equilibrar la salud de los intestinos. El CBD contiene la combinación ideal de ácidos grasos omega-3 y omega-6, así como una gran variedad de vitaminas y minerales que pueden ayudar a fortalecer el sistema digestivo. Por lo tanto, al reequilibrar tu SEC tienes más probabilidades de prevenir la diabetes e incluso restaurar una producción de insulina más equilibrada.

Otros estudios también destacan que el cannabinoide no psicoactivo THCV (no debe confundirse con el cannabinoide psicoactivo THC) y el CBD ayudan indirectamente a regular el metabolismo de la glucosa. Los extractos en bruto del cáñamo podrían, por lo tanto, tratar y prevenir la diabetes tipo 2.

 

CBD para la diabetes

Aunque el CBD y los aceites extraídos del cáñamo se muestren muy prometedores en el control y posiblemente incluso en el tratamiento de la diabetes, no pueden sustituir los medicamentos que ya estés tomando. Es muy probable que tu cuerpo ya esté acostumbrado a la administración extra de insulina necesaria para equilibrar los niveles de azúcar en la sangre.

Sin embargo, los estudios sugieren que el aceite de CBD puede ayudar a mejorar la salud de los intestinos y a perder el peso excesivo que podría empeorar la enfermedad ya sea afectando la resistencia a la insulina o provocando que el cuerpo ataque su propia producción de insulina.

Además, el CBD contribuye a reducir las inflamaciones que pueden ocasionar el desarrollo y la aparición de la diabetes, así como muchas otras enfermedades provocadas por inflamaciones como problemas cardíacos y vasculares, dolores e incluso cáncer.

Son muchas las razones por las que perder peso, equilibrar la alimentación y tomar un suplemento como aceite de CBD. Pero, ante todo, te aconsejamos que antes consultes a tu médico en el caso de que ya estés tomando medicamentos para la diabetes u otro problema de salud. El CBD podría interferir en la efectividad de otros medicamentos. Pero, aun así, el aceite de CBD es un suplemento completamente natural y muy beneficioso para la salud que complementa perfectamente una dieta sana, actividades divertidas y una vida sin preocupaciones sobre el azúcar en la sangre.