✓ Entrega entre 4 - 10 días

✓ Entrega entre 4 - 10 días

CBD y salud cardiovascular

CBD y salud cardiovascular

El sistema cardiovascular, también conocido como sistema circulatorio, está formado por el corazón y los vasos sanguíneos y se encarga de transportar sangre y oxígeno por todo el cuerpo. Este sistema es de vital importancia, ya que el cuerpo necesita el suministro diario de sangre “limpia” a todas y cada una de nuestras extremidades y órganos para mantenernos con vida.

Un defecto en nuestro sistema cardiovascular puede tener graves consecuencias en nuestra salud general y puede causar diversas enfermedades cardiovasculares (ECV) como derrame cerebral, insuficiencia cardíaca, aneurisma, arritmia cardíaca, entre otras.

Un estilo de vida saludable puede prevenir este tipo de problemas, por ejemplo, no fumar, limitar la ingesta de alcohol y azúcar, una alimentación sana y actividad física regular. Aun así, debido a la genética o al entorno, ciertas personas son propensas a desarrollar enfermedades cardíacas, independientemente del estilo de vida que lleven.

En estos casos, el aceite de CBD puede ser de gran ayuda para mantener la salud cardiovascular. Las propiedades saludables del CBD han despertado mucho interés en los últimos años y se han investigado sus efectos terapéuticos en diversas enfermedades y problemas de salud.

 

¿Cómo influye nuestro estilo de vida en nuestra salud cardiovascular?

Son muchos los factores que pueden afectar la salud de nuestro corazón y de nuestros vasos sanguíneos. Existen varias opciones para reducir el riesgo de desarrollar una enfermedad cardiovascular, entre ellas evitar el estrés, no fumar, no tomar mucho alcohol y hacer ejercicio físico regularmente.

Estas opciones se fundamentan en algo muy simple: el tabaco, el alcohol, el azúcar y los alimentos grasos aumentan el colesterol en la sangre, por lo que esta se vuelve más espesa y, como consecuencia, el cuerpo debe esforzarse más para mantener la sangre limpia. Además, los alimentos y hábitos poco saludables aumentan las inflamaciones en el cuerpo irritando el corazón y los vasos sanguíneos, lo que a su vez aumenta la presión arterial.

Con la presión arterial alta (hipertensión), el sistema circulatorio sigue suministrando sangre de forma natural, pero lo hace más rápido de lo normal y la sangre que transporta contiene menos oxígeno. Por lo tanto, el corazón y los vasos sanguíneos reciben menos oxígeno, lo que puede causar daños o isquemia (disminución del flujo de sangre rico en oxígeno).

Otros factores que pueden aumentar el riesgo de sufrir ECV son la etnia, los antecedentes familiares y la edad. De modo que para algunas personas puede ser muy difícil determinar si existen probabilidades de desarrollar una enfermedad cardiovascular. Si queremos prevenirlo, una dieta sana y actividad física regular deberían ser una parte esencial de nuestra vida.

 

¿Porqué es tan importante la salud cardiovascular?

Las enfermedades cardiovasculares engloban toda una serie de problemas de salud que afectan el transporte de sangre por todo el cuerpo. Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en España (30 % del total de las muertes). Según las últimas estadísticas de 2017, casi 70.000 personas murieron por problemas de corazón.

No obstante, en España, se ha podido observar una reducción significativa de la tasa de mortalidad por ECV, con una caída del 32,2 % de enfermedades cardiovasculares y del 4,6 % en los casos de infarto de miocardio. Aun así, en el mundo mueren cada año 17,5 millones de personas a causa de una ECV, incluyendo enfermedades cardíacas y cerebrovasculares.

La razón principal por la que es tan importante mantener un sistema circulatorio saludable es básicamente que sin él moriríamos. Este sistema no solo transporta sangre por nuestro cuerpo, sino que también suministra oxígeno y nutrientes. Si la sangre no llega bien a todas las partes del cuerpo, nuestros órganos se quedan sin oxígeno, y esta deficiencia puede causar daños nefastos en los tejidos.

¿Qué sucede con nuestro sistema cardiovascular si no llega oxígeno?

Cuando la sangre deja de circular a través del cuerpo, se daña el tejido de los vasos sanguíneos y del corazón, entre otros, debido a la falta de oxígeno que mantiene al tejido con vida. Ante la repentina falta de oxígeno, el cuerpo responde intentando reparar los daños liberando compuestos inflamatorios, como los radicales libres. No se conoce con seguridad el porqué de esta reacción, aunque muchas teorías sugieren que se trata de una forma natural de proteger las células.

Pero, a pesar del intento de reparar y limitar los daños, una vez reintroducido el oxígeno (cuando vuelve a llegar el flujo de sangre a los tejidos), el tejido que ha sido inflamado está expuesto a mayores daños, precisamente debido a las inflamaciones. El oxígeno alimenta la inflamación, lo que puede perjudicar las proteínas, las membranas plasmáticas e incluso nuestro ADN.

Artículos relacionados:
La tercera edad representa el mercado de más rápido crecimiento para el aceite de CBD
20 razones por las que el aceite de cannabis es el suplemento alimenticio perfecto

 

¿Cómo podría el CBD ayudar a prevenir daños cardiovasculares?

Gracias a sus propiedades antiinflamatorias y antioxidantes, el CBD tiene el potencial de reducir inflamaciones y estrés oxidativo. Estas propiedades son beneficiosas para el corazón y los vasos sanguíneos, ya que reducen el estrés que causan los niveles altos de oxígeno e inflamaciones en las células.

Las células en tejido isquémico o post-isquémico (tejido al que no llega o no ha llegado oxígeno) tienen más probabilidades de protegerse de daños si se introduce CBD en el sistema circulatorio. Estudios sobre el CBD y el tejido isquémico han mostrado que el CBD tiene efectos cardioprotectores importantes gracias a su mecanismo antiinflamatorio y antioxidante en el corazón.

De modo que el CBD podría ser un tratamiento efectivo y preventivo de ECV. Al introducir CBD antes de reanimar el ritmo cardíaco (y, por lo tanto, antes de que el flujo de sangre llegue al tejido dañado), las inflamaciones y el estrés oxidativo se reducen. Esto indica que el aceite de CBD podría prevenir daños graves causados por una ECV e incluso evitar su propia aparición.

Según estudios similares, el CBD también podría reducir el tamaño de un infarto (cuando el tejido no tiene oxígeno), aumentar la circulación sanguínea que posiblemente evite el infarto y mejorar la recuperación. Estimular el sistema endocannabinoide mediante CBD para reducir la hipertensión posiblemente reduzca el riesgo de desarrollar una ECV. Este compuesto también reduce la incidencia de taquicardia ventricular (también llamada arritmia), las inflamaciones y los problemas cardíacos relacionados con la diabetes y la fibrosis (tejido fibroso en un órgano del cuerpo).

 

¿Quién puede beneficiarse?

Como ya hemos mencionado, no es tan fácil determinar con exactitud si alguien desarrollará una enfermedad cardíaca y cuándo. Así que, en realidad, todos podemos beneficiarnos de las propiedades cardioprotectoras, antiinflamatorias y antioxidantes del CBD.

No obstante, especialmente las personas con gran sensibilidad a la serotonina (nuestra “hormona de la felicidad”) podrían beneficiarse de una dosis diaria de aceite de CBD, dado que son más propensas a sufrir cambios en los niveles de serotonina y, por lo tanto, al estrés. Se ha descubierto que el CBD reduce la respuesta cardiovascular antes el estrés, reduciendo al mismo tiempo la hipertensión y facilitando el flujo de sangre normal a través del cuerpo.

Además, como el CBD interactúa directamente con el receptor que recibe la serotonina (llamado receptor 5-HT1A), los investigadores sugieren que el aceite de CBD tiene propiedades antidepresivas que ayudan a reducir la ansiedad, el estrés y, por lo tanto, también el riesgo de padecer una ECV.

Algunos estudios advierten sobre los posibles efectos adversos que el cannabis puede ocasionar en el corazón, aunque estas investigaciones se han centrado en el uso recreativo de los cannabinoides psicoactivos (no del CBD), sobre todo por parte de jóvenes. La planta que han estudiado es la conocida “marihuana”, una variedad de cannabis que normalmente contiene cantidades elevadas de la sustancia psicotrópica THC.

El aceite de CBD, en cambio, se obtiene del cáñamo y solo contiene ínfimas cantidades de THC, por lo que no produce efectos psicoactivos. Además, el aceite de cáñamo contiene abundante CBD (entre 3 y 15 % según el producto), el cual neutraliza los efectos del THC (menos del 0,2 %).

Así que el aceite de CBD puede tomarse con total seguridad y no tiene nada que ver con las advertencias sobre la marihuana. Incluso la OMS lo ha confirmado y asegura que el CBD es beneficioso para la salud.

 

Aceite de CBD para la salud cardiovascular

El CBD podría ser una opción de tratamiento y prevención ideal para miles de personas que cada año sufren una enfermedad cardiovascular u otros problemas de salud. Varios estudios han demostrado que el CBD protege la salud de nuestro corazón y nuestros vasos sanguíneos, de modo que, si corres el riesgo de desarrollar una ECV, nunca estará de más tomar aceite de CBD como prevención.

Si estás considerando la opción de tomar aceite de CBD y estás tomando algún tipo de medicamento, te recomendamos que consultes antes a tu médico, ya que todavía se desconoce si la efectividad de los medicamentos podría verse afectada por la absorción de CBD. Si tu médico no está seguro, puede que sí sepa si los medicamentos que tomas actúan sobre el receptor 5-HT1A en particular. En tal caso, tendrás que tener cuidado a la hora de tomar aceite de CBD.

Si no estás tomando medicamentos, el aceite de CBD puede ser un suplemento alimenticio ideal, sobre todo si tienes antecedentes familiares de problemas cardíacos o vasculares. El CBD es legal, no es psicoactivo y su consumo es totalmente seguro. ¿Por qué no fortalecer el cuerpo y protegerlo de posibles daños provocados por un derrame cerebral, un infarto u otros problemas de salud que pueden aparecer en el futuro?

Los daños provocados por estas afecciones pueden disminuirse tomando CBD antes de su aparición, por lo que nunca es demasiado pronto para comenzar a tomar una dosis diaria de aceite de CBD y así prevenir y reducir posibles daños futuros en tu salud cardiovascular. Al fin y al cabo, es mejor prevenir que curar.