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Cómo utilizar aceite de CBD – una guía para principiantes

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Cómo utilizar aceite de CBD – una guía para principiantes

La popularidad del aceite de CBD está en constante aumento debido a su valor medicinal. El componente contrario al CBD es el cannabinoide THC, que también se encuentra en el cannabis y es conocido por su efecto psicoactivo.

Mucha gente, incluidos científicos y proveedores de servicios sanitarios, ya ha podido constatar que el consumo de aceite de CBD es totalmente seguro tanto para adultos como para niños. Gracias a sus efectos medicinales en distintos tipos de problemas de salud, el aceite de CBD recibió en diciembre de 2017 la aprobación de la OMS (Organización Mundial de la Salud). Sin embargo, todavía faltan más estudios e investigaciones. El motivo de esta creciente popularidad reside naturalmente en la amplia gama de beneficios para la salud que tiene este producto. Cada vez más personas han comenzado a usar, o ya usan desde hace tiempo, el aceite de CBD como suplemento alimenticio natural.

 

¿Cómo uso aceite de CBD?

Mientras que algunas personas toman aceite de CBD como suplemento alimenticio regular, otros lo consumen sobre todo para combatir problemas de sueño, estrés, cambios en el estado de ánimo, ansiedad o trastornos del apetito. El aceite de CBD también ayuda a aliviar síntomas relacionados con enfermedades graves como el cáncer, en cuyo caso ayuda en la quimioterapia, el aumento del apetito y en dormir mejor. También actúa contra el dolor y tiene efectos positivos en nuestro sistema inmunitario y nuestro cuerpo en general. Un cuerpo sano y descansado es más resistente, lo que a menudo influye positivamente a nuestro estado de ánimo. Esto explica por qué los problemas de sueño conducen a un mayor estrés.

 

CBD de cáñamo o cannabis

Si quieres saber más sobre el aceite de CBD es importante que sepas que puede ser extraído tanto del cáñamo (cannabis sativa) como de otras plantas de cannabis. El aceite de CBD de cáñamo se produce en países en los que el cannabis se ha legalizado, ya que el contenido de THC en el cáñamo es extremadamente bajo y, por lo tanto, insignificante.

Algunos consideran que el aceite extraído de la planta de cannabis es de mejor calidad y mayor pureza, principalmente porque contiene cannabinoides complementarios. Aquellos que prefieren aceite de CBD de cannabis opinan que estos cannabinoides adicionales tienen más beneficios y que su aplicación terapéutica es más eficaz.

Esto solo es válido si se compara minuciosamente el CBD aislado con el aceite de CBD. Del cáñamo (cannabis sativa) pueden extraerse grandes cantidades de CBD, mientras que el cannabis ofrece una amplia variedad de cannabinoides como CBD, CBN, CBC, etc.

La diferencia principal reside en el contenido de THC, el cual no debería exceder los valores límite en la variedad de cáñamo utilizada. Naturalmente, el contenido de cannabinoides puede variar mucho según la clase de cáñamo.

Cierto es que no se puede negar el efecto terapéutico que tiene del THC bajo determinadas condiciones. Aquellos que hayan elegido el THC como medio terapéutico beneficioso, pueden emplear el aceite de CBD como alternativa o suplemento. Diversos estudios e investigaciones han demostrado incluso que el THC puede destruir células cancerígenas.

Si el cannabis no es legal en tu país y utilizas aceite de CBD procedente de cannabis podrías tener problemas. A este respecto, el aceite de CBD es mucho más accesible y de él seguramente también obtendrás más beneficios saludables.

 

¿Cómo emplear aceite de CBD?

El aceite de CBD se comercializa en varias formas: en forma líquida, cápsulas, pastas, espráis, cremas, pomadas y para cigarrillo electrónico. De modo que puedes elegir la forma y método que mejor se adapte a ti. La idea principal detrás de cada uno de los métodos de aplicación es asegurar que el aceite de CBD llegue a nuestro sistema de forma sencilla y proporcione los resultados deseados.

Para elegir la forma más adecuada se deben tener en cuenta varios factores como, por ejemplo, cuál es la dosis óptima para ti, tus condiciones personales, los resultados que quieres obtener o cuánto tiempo quieres que dure el efecto. De modo que no hay una regla general respecto al uso de los productos con aceite de CBD.

Contrariamente a lo que mucha gente cree, la mayoría de los usuarios prefieren el aceite de CBD en formas que no son fumables.

El aceite de CBD tomado de forma oral tarda un poco en actuar, aproximadamente entre 15 y 30 minutos, y puede tener efectos que duren más de un par de horas. De nuevo se trata de una cuestión de preferencia personal y de los efectos deseados.

Ten siempre presente que el aceite de CBD (cannabidiol) es complejo y que los efectos pueden variar según la persona, ya que todos reaccionamos de forma distinta. El resultado y el efecto también dependen de muchos otros factores como la edad, el peso, la alimentación, la actividad física, etc.

Además, el efecto del aceite de CBD varía en relación con la capacidad que tiene nuestro cuerpo para absorber sus valiosos componentes (cannabinoides).

 

¿Qué forma de CBD elegir?

Puedes consumir CBD en forma de aceite, cápsula, crema, chicle o supositorio, pero también como ingrediente en tus comidas y bebidas diarias.

Por ejemplo, los supositorios de aceite de CBD son una buena opción si tienes un estómago delicado y también ayudan a aliviar dolores menstruales. Dado que el aceite de CBD es totalmente natural y proviene directamente de la naturaleza, no tiene efectos secundarios como sí pueden aparecer al tomar analgésicos.

No obstante, durante las dos primeras semanas pueden aparecer efectos secundarios leves como mareo, ligero dolor de cabeza, síntomas parecidos a la gripe y náuseas. Esto se debe al efecto limpiador que tiene el aceite de CBD en nuestro organismo.

Algunos usuarios en la fase inicial también experimentan cómo el aceite de CBD limpia el tracto intestinal gracias a la clorofila presente en la planta, el pigmento que le da su color verde y le ayuda a realizar la fotosíntesis.

Merece la pena saber que el aceite de CBD puede conseguirse de diversas maneras. Es preferible optar por el método de extracción a partir de CO2, ya que es el más limpio y efectivo. Esto no significa que los otros métodos no funcionen, pero en el caso de emplear disolventes como el butano, pueden quedar residuos tóxicos si el proceso no se lleva a cabo bajo condiciones controladas.

También puedes emplear el aceite de CBD en forma de pasta colocándola con el dedo en la boca o debajo de la lengua, o bien añadiéndola en la comida o en las bebidas. Mucha gente se decanta por esta forma, ya que permite tomar el aceite discreta y fácilmente en espacios públicos.

Existe aceite de CBD específico para cigarrillos electrónicos, un método ideal si deseas un efecto más rápido, ya que el aceite va directamente a los pulmones y de ahí llega más rápido al torrente sanguíneo.

El aceite de CBD está disponible con distintas cantidades de CBD, el contenido depende de los efectos deseados. Esto facilita conseguir un resultado más rápido y sencillo.

Por último, existen productos de CBD especialmente pensados para aliviar dolores musculares y articulares. Simplemente aplica la crema o pomada de aceite de CBD sobre la piel o sobre la zona dolorida. Las cremas y pomadas con aceite de CBD se elaboran debido a sus propiedades analgésicas y antiinflamatorias y ayudan a personas que padecen enfermedades como artritis y psoriasis.

 

¿Qué cantidad de aceite de CBD debe utilizarse?

Esta es una pregunta que se hacen muchos principiantes y que, como ya hemos mencionado anteriormente, es difícil de responder, dado que el aceite de CBD es complejo y actúa de diversas formas según la persona.

El resultado y el efecto también dependen de muchos otros factores como la edad, el peso, la alimentación, la actividad física, etc.

El CBD tiene una influencia favorable en distintos problemas de salud, pero no puede determinarse una dosis de ingesta estándar.

Todos somos distintos, y también lo son nuestros cuerpos, por lo que únicamente tú puedes ajustar las dosis adecuadas según cómo te sientas y el efecto que desees.

Primero deberías tomar pequeñas dosis de aceite de CBD y observar atentamente los efectos que se producen.

En lugar de tomar una dosis alta, se recomienda tomar pequeñas dosis a lo largo del día según la necesidad. Mantén el mismo horario y la misma dosificación durante algunos días para averiguar si funciona adecuadamente.

Si no se producen los resultados esperados, puedes ajustar la dosis aumentándole un poco más. Esto debe hacerse de forma moderada y sensata, sin tomar demasiado a la vez. Las dosis pequeñas actúan como estimulantes, mientras que las altas producen más bien un efecto calmante. Es importante, pues, que mantengas la atención en la reacción que se produce en tu cuerpo y que te sientas bien.

Ten en cuenta que los efectos del aceite de CBD son diversos y que dependen de la capacidad que tiene nuestro cuerpo de absorber las propiedades beneficiosas (cannabinoides) de la planta de cáñamo.

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Instrucciones de dosificación del aceite de CBD
Aceite de CBD para problemas de sueño

 

¿Los productos que contienen CBD aislado son mejores que el aceite de CBD a base de extractos de plantas?

Mucha gente cree que los productos que solo contienen CBD aislado producen un resultado mejor y más efectivo. No obstante, los efectos de estos productos que solamente contienen la molécula del CBD son más limitados y, por lo tanto, también son más limitadas sus aplicaciones. Estos productos ya se comercializan como medicamentos, pero, en relación con su acción terapéutica, no son tan efectivos como el aceite de CBD procedente de extractos de plantas.

Se ha demostrado que la molécula de CBD sintética y aislada no es tan efectiva como la molécula naturalmente presente en la planta, de modo que la postura respecto al aceite de CBD es muy positiva.

 

¿El uso de CBD puede causar efectos secundarios?

El CBD es un remedio muy seguro y solo en casos muy raros produce efectos secundarios, generalmente si la dosis es demasiado alta para la persona afectada.

Si estás en algún tipo de tratamiento, te recomendamos que consultes a tu médico antes de utilizar el aceite de CBD para evitar interacciones medicamentosas no deseadas. Es importante mencionar que el único caso conocido, en el que el aceite de CBD causó efectos adversos, se debió a la interacción con otros medicamentos tradicionales. Pero ¿por qué producir y consumir algo sintético, si se encuentra directamente en la naturaleza y se ha utilizado durante miles de años? Recuerda que con sentido común se puede llegar más lejos.

Como ya se ha mencionado, durante las dos primeras semanas de uso del aceite de CBD pueden aparecer efectos secundarios leves, tales como mareo, leve dolor de cabeza y náuseas. Algunas personas también sienten síntomas parecidos a la gripe, debido a que el aceite de CBD tiene un efecto purificador en nuestro cuerpo. Durante la fase inicial también puede notarse la limpieza del tracto intestinal gracias a la acción de la clorofila (el pigmento que le da su color verde a la planta y que le ayuda a realizar la fotosíntesis).

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