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El sistema endocannabinoide

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El sistema endocannabinoide

Durante miles de años, el cannabis ha sido una parte esencial de la naturaleza humana. Descubrimientos arqueológicos en todo el mundo han demostrado que, a lo largo de la historia, esta planta ha tenido un papel importante en nuestra salud y nuestro estilo de vida.

No hay forma de saber cómo topamos con el cannabis por primera vez, pero desde los años 80 sí se sabe con exactitud porqué la planta y los humanos encajamos de forma tan natural: por naturaleza, nuestro cuerpo está hecho para recibir y producir cannabinoides.

Los cannabinoides son compuestos activos que ayudan tanto a la planta como a nosotros mismos a mantener vivo el organismo. Existen dos tipos de cannabinoides naturales: los fitocannabinoides, que se encuentran en la planta de cannabis (fito es de origen griego y significa “planta”) y los endocannabinoides, que son neurotransmisores de cannabinoides producidos por nuestro propio cuerpo.

Endo, también de origen griego, significa “dentro”, de ahí el nombre que recibe este sistema interno encargado de regular muchas funciones vitales del cuerpo: sistema endocannabinoide. En este artículo veremos lo que un sistema endocannabinoide equilibrado puede hacer para tu cuerpo y mente y cómo al equilibrar tus cannabinoides internos podrás mantener una salud óptima.

 

¿Cómo funciona el sistema endocannabinoide?

El sistema endocannabinoide (SEC) está formado por una compleja red de receptores que posibilita la comunicación entre distintas partes del cuerpo. El SEC principalmente transmite señales de nuestro sistema inmunitario y sistema nervioso central, ya sea debilitando o fortaleciendo la señal para proteger nuestra salud general.

A los receptores del SEC se les llama receptores CB (CB es la abreviación de “cannabinoide”) y se encuentran en la mayoría de nuestros órganos y células. Los dos receptores CB principales son CB1 y CB2. Nuestro sistema nervioso central está lleno de receptores CB1, mientras que nuestras células inmunes contienen sobre todo receptores CB2. Tanto humanos como animales tienen receptores CB que ayudan a regular varios procesos del SEC como el hambre, la función cardíaca, la fertilidad, la memoria, la respuesta inmunitaria, el dolor e incluso el desarrollo de cáncer.

A través de los receptores CB en nuestro sistema inmunitario y sistema nervioso central, nuestro SEC puede incrementar o disminuir ciertas funciones corporales para protegernos contra enfermedades, así como transmitir señales vitales de una parte del cuerpo a otra.

Puede que ahora te preguntes: ¿por qué motivo debería mi sistema endocannabinoide disminuir algo tan importante como la respuesta inmunitaria si, al fin y al cabo, un sistema inmunitario fuerte evita que enferme?

Por desgracia, esto no siempre es así. Para explicar cómo funciona, primero daremos una breve lección de biología sobre las diversas funciones del cuerpo.

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Estilo de vida, salud y nuestro SEC

El equilibrio entre las hormonas, los anticuerpos y los neurotransmisores bioquímicos del cuerpo es sumamente importante para nuestra salud general. Por ejemplo, si nuestro cuerpo produce demasiada cantidad de una hormona y muy poco de otra, el cuerpo se desequilibrará y serás más propenso a enfermar.

La alimentación influye directamente en el equilibrio de nuestra salud. Lo que comemos termina en nuestros intestinos, donde se encuentra el 70-80 % de nuestro sistema inmunitario. Para que nuestra flora intestinal se desarrolle bien necesita un pH neutro, pero si tomamos muchos alimentos ácidos, que pueden dificultar la digestión, su medio también se vuelve ácido, y esto puede afectar nuestro bienestar físico y mental.

Si la flora intestinal es ácida significa que está desequilibrada, por lo que el sistema inmunitario pensará automáticamente que estás enfermo y liberará encimas inflamatorias (contra virus y bacterias) en el torrente sanguíneo. Esto puede parecer una reacción muy acertada, pero lo cierto es que un sistema inmunitario hiperactivo puede ser perjudicial: si el sistema inmunitario libera muchas encimas inflamatorias para combatir una infección pasajera, entonces no hay problema; pero si el propio sistema de defensa del cuerpo provoca inflamaciones por todas partes durante un período de tiempo prolongado, el cuerpo terminará estando en un estado crónico de inflamación. Y las inflamaciones crónicas son el ambiente ideal para el desarrollo de muchas enfermedades crónicas como fibromialgia, esclerosis múltiple, diabetes e incluso cáncer.

Lo que comemos es extremadamente importante para el equilibrio de nuestros intestinos y nuestro sistema de defensa. Evitar tomar grandes cantidades de alimentos ácidos como productos lácteos, pan blanco, arroz, pasta, comida rápida y productos con mucho azúcar es una buena forma de fortalecer las defensas naturales del cuerpo. En una alimentación sana y equilibrada no puede faltar fruta y verdura, aunque también pueden incluirse los alimentos mencionados más arriba, siempre y cuando se tomen con moderación. Hay que disfrutar de la vida, aunque siempre recordando cuidar nuestra salud.

Otro aspecto a tener en cuenta para cuidar la salud, y que todo médico aconseja, es hacer ejercicio físico regularmente. El sobrepeso puede provocar inflamaciones en el cuerpo, igual que una flora intestinal ácida. Hay estudios que demuestran que la pérdida de peso ha ayudado a pacientes a reducir inflamaciones como las causadas por enfermedades crónicas. Esto no significa que estando muy delgado pueden evitarse todas las enfermedades, tampoco las crónicas. Recuerda: todo con moderación. En realidad, ni siquiera es imprescindible sudar cada día para mantener un cuerpo sano y equilibrado: una caminata a buen ritmo diariamente puede marcar una gran diferencia en la defensa contra enfermedades.

La salud de nuestro sistema endocannabinoide depende del equilibrio interno entre las distintas partes de nuestro cuerpo encargadas de mantener nuestra salud. De hecho, nuestro SEC ayuda al cuerpo a mantener este equilibrio para protegernos contra enfermedades en nuestro entorno (como un resfriado o la gripe) y contra enfermedades que nuestro propio cuerpo puede causar (como estrés o cáncer).

Por esta razón, muchas investigaciones científicas sugieren que un sistema endocannabinoide equilibrado es de vital importancia para nuestra salud.

 

El sistema endocannabinoide y los cannabinoides

Nuestro cuerpo produce sus propios cannabinoides (endocannabinoides), los cuales equilibran las funciones y reacciones de nuestro sistema inmunitario y sistema nervioso central. Los investigadores indican que un desequilibrio en la producción de endocannabinoides podría ser la causa de muchas enfermedades crónicas, autoinmunes e incluso de aquellas incurables.

Los endocannabinoides ayudan al cuerpo a responder ante amenazas externas que pueden hacernos enfermar. Pero si el cuerpo está internamente desequilibrado, le será difícil producir suficientes endocannabinoides para mantener una función inmunitaria normal y un sistema nervioso central en buen estado. El estado de desequilibrio del sistema endocannabinoide se denomina deficiencia clínica de endocannabinoides (abreviado en inglés CECD).

Para que el SEC recupere el equilibrio, pueden introducirse en el cuerpo cannabinoides externos. Regulando la cantidad de cannabinoides en el torrente sanguíneo, es posible activar el sistema endocannabinoide y así restablecer el buen funcionamiento del sistema inmunitario y del sistema nervioso central. Los investigadores han descubierto que a través de esta activación el SEC puede aliviar e incluso prevenir toda una serie de afecciones, entre ellas:

  • Ansiedad y depresión
  • Dolor (también dolor neuropático)
  • Esclerosis múltiple
  • Cáncer
  • Artritis
  • Epilepsia
  • Problemas cardíacos y presión arterial alta (hipertensión)
  • Lesiones cerebrales
  • Glaucoma
  • Obesidad y síndrome metabólico
  • Trastornos alimenticios y náuseas
  • Enfermedad de Párkinson y Huntington

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El aceite de CBD refuerza el sistema endocannabinoide

El cannabidiol (CBD) es uno de los más de 100 cannabinoides identificados en la planta de cannabis que contribuye a activar y reequilibrar el SEC. Según varios estudios, el CBD reduce el dolor y las náuseas y alivia la ansiedad, la depresión, el acné, enfermedades cardiovasculares, inflamaciones e infecciones. Incluso se ha descubierto que este compuesto tiene efectos positivos en el tratamiento del cáncer.

Lo que los científicos saben actualmente es que el CBD interactúa con nuestro SEC, pero todavía desconocen cómo exactamente es absorbido este cannabinoide. El CBD no actúa directamente sobre los receptores CB, sino que los hace más receptivos a los endocannabinoides del propio cuerpo. Esta es una de las razones por las que el CBD no causa efectos secundarios desagradables, porque, aunque los receptores se vuelvan más sensibles, las pruebas han demostrado que el CBD no afecta negativamente a la presión arterial, la función cardíaca, la temperatura corporal o la digestión. Además, el CBD no interfiere en los niveles normales de vitaminas y minerales vitales en el cuerpo. Esto confirma que esta sustancia no es de ningún modo perjudicial o peligrosa, lo que también aseguró la Organización Mundial de la Salud (OMS) en diciembre de 2017.

El aceite de CBD es un suplemento alimenticio natural y seguro para aquellos que quieran reforzar el sistema de defensa del cuerpo. Muchos pacientes con enfermedades autoinmunes se benefician de su efecto calmante para aliviar dolores, náuseas e inflamaciones causadas por estos trastornos. Especialmente para mujeres puede ser de gran ayuda, ya que son más propensas a desarrollar enfermedades autoinmunes y, además, absorben el CBD mejor que los hombres. Una dosis diaria de aceite de CBD podría ayudar potencialmente a prevenir y aliviar muchas enfermedades y trastornos.

 

El valor terapéutico de los cannabinoides

Los receptores CB están estrechamente relacionados con los receptores sobre los cuales los medicamentos convencionales suelen actuar, de ahí el potencial terapéutico de los fitocannabinoides y endocannabinoides. Los llamados receptores acoplados a proteínas G comprenden un grupo de proteínas que reciben una gran diversidad de neurotransmisores presentes tanto en la naturaleza como en medicamentos.

Al unirse a este tipo de receptores, tanto los medicamentos como los cannabinoides pueden regular muchas funciones corporales como el sentido del olfato, la vista y el gusto, así como la fuerza de un neurotransmisor (como la intensidad del dolor), el equilibrio hormonal, la protección celular, la presión arterial, el crecimiento y la renovación celular, la función inmunitaria y el sistema de defensa del cuerpo contra enfermedades graves como el cáncer.

Los cannabinoides naturales, es decir, los fitocannabinoides, funcionan mejor que los medicamentos convencionales, precisamente porque son una extensión natural del sistema endocannabinoide de nuestro cuerpo. Existen estudios clínicos aleatorios sobre el dolor neuropático que muestran que el 50 % de pacientes no sienten un alivio real de su dolor con analgésicos convencionales.

Para este alto porcentaje de pacientes, otra posible opción para aliviar el dolor con mayor efectividad es tomar CBD o aceite de cannabis con CBD.

Las versiones sintéticas de cannabinoides permiten a las grandes empresas farmacéuticas estar a la última en cuanto a nuevas opciones de tratamiento, pero, por desgracia, estos cannabinoides a menudo son producidos a partir del compuesto psicoactivo THC. Además, los cannabinoides sintéticos con frecuencia son de 100 a 800 veces más potentes (y más psicoactivos) que el propio THC natural, es decir que, en comparación con los cannabinoides naturalmente presentes en la planta, los sintéticos conllevan mayor riesgo de experimentar efectos adversos.

Así que el aceite de cannabis con CBD natural proporciona los cannabinoides más seguros y ha demostrado ser una alternativa eficaz para activar el sistema endocannabinoide de nuestro cuerpo. El aceite de CBD ayuda a proteger el cuerpo y la mente contra desequilibrios, previniendo y combatiendo enfermedades de la forma más natural posible.